Es urgente que las mujeres prioricemos nuestro bienestar físico y emocional sin excusas.
Signifique eso lo que signifique para cada una, dependiendo de sus circunstancias. Esto solo se puede hacer asumiendo la responsabilidad de cada decisión que hemos tomado en la vida que nos ha traído a donde estamos hoy, siendo capaces de identificar y aislar la influencia externa que tanto daño hace en muchos casos. Por mucho que consideremos algunas decisiones equivocadas, son parte de nuestra historia de vida y han forjado nuestro carácter, somos quienes somos gracias a todas ellas. En ese sentido, más que aciertos o errores, esas decisiones han supuesto en momentos determinados poder acercarnos o alejarnos del camino verdadero en el cual somos más nosotras mismas y menos lo que otros esperan o pretenden dictar. Pero ya ha llegado el tiempo de escucharnos y guiarnos desde dentro.
Y podrías pensar mientras me lees, ¿qué tiene que ver el yoga en todo eso? Mucho. En mis sesiones de yoga volverás a entender el valor de la escucha a una misma a través del cuerpo. De una manera práctica, material, no teórica y abstracta. La relación con el cuerpo, en especial el de las mujeres, ha sido y sigue siendo invadida y obstaculizada por mensajes de todo tipo, cuando no negada o rechazada, siendo uno de los colectivos más vulnerables el de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.
Es urgente volver a reconciliarnos con el propio cuerpo, saber escuchar más dentro que fuera, sentir y actuar en consecuencia. Respetar sus tiempos, su ritmo, su cuidado. En mis sesiones parto de la base del yoga, e incluyo otras técnicas multidisciplinares para ayudarte a entender mejor la conexión con tu propio cuerpo.
Volver a confiar en las sensaciones y habilitar canales de comunicación con nuestro interior. Volver a recibir esa información propia que es útil para una misma y para nadie más. Ajustar tu práctica física a tus necesidades reales.
Esto es Yoga en Femenino.

Foto de Juan Bayón para @aliciayoga.es